La consulta precoz, el medio idóneo para prevenir la inflamación de las glándulas de Bartolino

 

Las glándulas de Bartolino y la bartolinitis

La lubricación durante el acto sexual se debe a las dos glándulas de Bartolino, ubicadas a los costados de la abertura vaginal, refiere el Dr. Juan Pablo Poblete. A veces, las aberturas de estas glándulas se obstruyen, lo que hace que el líquido vuelva a la glándula. Esta alteración es conocida con el nombre de bartolinitis.  

Dos tipos de Inflamación

Según el Dr. Poblete, en las glándulas de Bartolino hay dos tipos de inflamación: (1) La congénita, que se reconoce a través de un quiste con el que nace la niña.  Esta inflamación muchas veces no molesta y pocas veces se trata. (2) La infecciosa, que es la más complicada, pues origina la patología conocida como Bartolinitis aguda.

¿Qué es la bartolinitis aguda?

La bartolinitis aguda es una patología tratable, de mucho dolor y molestia. Se debe a una obstrucción en las glándulas de Bartolino, que no impide la producción del líquido segregado por la glándula, que se va acumulando debido a la oclusión y finalmente genera la inflamación.  El tamaño de la inflamación es parecido al de una nuez. En ocasiones el bulto se llena de pus.

Entre los síntomas de la Bartolinitis, el Dr. Poblete destaca, dolor, aumento de temperatura, en los casos más graves fiebre e inflamación de todo el labio.  

Tratamiento de la bartolinitis aguda

La bartolinitis aguda es una patología que requiere consulta médica. Tiene tres tratamientos: (1) Pinchado y drenaje. (2) Reconstrucción de la glándula. (3) Quirúrgico.

El tratamiento inicial no requiere anestesia,  se reduce al pinchado de la glándula inflamada (una punción), con el fin de drenar la glándula y aliviar el dolor de manera inmediata. Este tratamiento incluye tomar antibióticos durante siete días.

Cuando el drenado no funciona, la opción es  una intervención quirúrgica, conocida con el nombre de marsupialización de la glándula. La marsupialización se realiza con el fin de reconstruir el conducto de salida de la glándula, dejarlo en su forma natural. Destaca el Dr. Poblete que la recuperación posoperación es lenta y de mucho dolor.

El tercer tratamiento es el quirúrgico, se trata de una cirugía mayor de recuperación muy lenta y de mucho dolor. Se aplica cuando hay recurrencia, posiblemente ocasionada por la forma del conducto.  En esencia, destaca el Dr. Poblete, la operación consiste en extirpar la glándula, en retirarla.

Luego de la extracción de una glándula queda la otra; es decir, la función de lubricación continúa. Además, alrededor  de la glándula hay una cantidad importante de pequeñas glándulas que también producen lubricación durante el acto sexual. La operación tampoco produce disfunción sexual.

¿En qué pacientes se presenta la recurrencia?

Es una patología que se presenta en pacientes diabéticas mal controladas y en mujeres inmunodeprimidas, también en pacientes con sida,  y en aquellas  con mayor actividad sexual con múltiples parejas.  

La mejor solución, destaca el Dr. Juan Pablo Poblete es la consulta precoz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

WhatsApp Estamos en WhatsApp